«No existe el trastorno del niño consentido, solo niños malcriados»

Ursula Oberst. LIBRO SOBRE ‘EL TRASTORN DEL NEN CONSENTIT’.

SONIA GARCÍA GARCÍA
BARCELONA


Ursula Oberst estudió Psicología en la Universidad de Konstanz (Alemania) y el doctorado en la Ramon Llull, donde es profesora. Vive en Catalunya desde hace 12 años. Hoy presenta El trastorn del nen consentit. Manual per a pares i mestres desorientats (Pagès editors).

–¿Se puede hablar de un trastorno del niño consentido?
–No existe. Lo que es frecuente es el niño consentido. Hemos pasado de una generación autoritaria a un exceso de mimos, lo que provoca pequeños tiranos o dictadores.

–¿Por qué titula así el libro?
–Critico el hecho de que se llame trastorno a una educación equivocada. No todos los niños padecen déficit de atención (TDA), muchos solamente están malcriados.

–Incluso hay otro síndrome, el trastorno negativista desafiante...
–Sí, lo que antes era una persona rebelde ahora se le considera un trastorno. Se le llama así por la tendencia que tenemos a etiquetar médicamente aspectos de la vida cotidiana.

–¿Cómo distinguir a un niño hiperactivo?
–Con un diagnóstico profesional. A veces, decir que un niño es hiperactivo es una forma muy fácil de quitarse el problema de encima. El diagnóstico y la medicación no puede ser una excusa para no educar bien.

–¿Por qué hay tanto niño mimado?
–Vivimos en una sociedad permisiva que ha perdido los valores y está desorientada. Hacen falta referentes para saber educar correctamente.

–A ser padre nadie enseña...
–En este libro he querido enseñar un método para saber qué hacer en cada momento, con ejemplos prácticos. También hay un déficit de formación en los maestros. Las aulas están llenas de alumnos con problemas de conducta.

–¿Malcriar es una falta de amor?
–Yo desvincularía el amor de no saber educar, porque no quiere decir que los padres no quieran a sus hijos, sino que deben esforzarse para no consentirles todo.

–¿Qué les sugiere a esos padres?
–La mejor educación es la que pone obstáculos que se puedan superar.La autoestima se logra cuando superas o consigues un objetivo.

–Y aprender a decirles que no a muchas cosas.
–Decirle no a los hijos es incómodo. Y como los padres trabajan fuera, llegan cansados y con las tareas domésticas pendientes, pues lo fácil es permitir que vean la tele o los videojuegos. Una buena educación requiere tiempo y esfuerzo.